a) Crear una administración donde sea factible para la mayoría
trabajar con ilusión. Que elabore planes y métodos para que el esfuerzo
de los empleados sea eficiente y satisfactorio.
b) Una administración que sepa dar sentido a cada tarea individual
e intente acoplar al conjunto en objetivos comunes. Que permita a las
personas tener su autonomía y su protagonismo en el territorio pequeño o
grande del trabajo de cada uno. Que no se vampiricen las realizaciones
de otros y que los logros, casi siempre fruto de un trabajo colectivo,
se presenten como tal. Que muestre al resto de la comunidad y a la
sociedad los premios y reconocimientos de cualquier particular o equipo
de la institución. Que se fomente la colaboración y se reconozca su
espíritu como mérito y activo.
c) Que fluya la información. Que se eviten al máximo las
incertidumbres y el eco de los rumores. Que la información deje de
considerarse fuente de poder. Y que sirva para anticipar hasta donde sea
posible las necesidades y sus previsiones.
d) Que se eviten incoherencias, descoordinaciones y encargos
inútiles por no haber reflexionado antes.
e) Que se esmere en el respeto personal y profesional de los
trabajadores. La cortesía en el trato debe ser norma obligada. Y que el
crecimiento profesional de cada persona, la superación en su labor, sea
obligacion jerárquica, como permanentes la formación y tutorización.
f) Que la equidad, la imparcialidad y la justicia sean la base
fundamental para el funcionamiento interno y frente a la inercia del
descontento.
g) Y que nuestra vicegerencia de Recursos Humanos sea instrumento y
el más eficaz asesor para mejorar el comportamiento interpersonal,
desarrollar habilidades en comunicación, resolver conflictos y
aprehender buenos hábitos (código de buenas prácticas) en las relaciones
laborales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario