martes, 5 de abril de 2011

¿BABEL, PARA QUÉ? VIII

OTRA UZ: 1. UNA ADMINISTRACIÓN RESPONSABLE

Valga este puñado de ideas como guía de nuestras exigencias y el
modo de entender la universidad y su relación con los empleados y la
ciudadanía, porque cuando el presupuesto aprieta y falta dinero, se
puede derrochar sentido común:

Eulalia Valldosera, Lugares de trabajo


a) Querríamos una administración transparente en actuaciones y
decisiones: En la que la regla fuera publicar todo excepto lo
confidencial y no a la inversa,
escamotear todo menos lo publicable; léase: los criterios de una
comisión de selección, los motivos del nombramiento de un administrador,
las conclusiones de los órganos colegiados --incluido el equipo de
dirección-- y,
¿por qué no?, la agenda de entrevistas del rector.

b) Con más claridad en sus cuentas y números: lo ingresado por una
cátedra o un convenio, lo gastado en una exposición o en una recepción, los
conceptos extraordinarios de la nómina, el porcentaje de aprobados de
cada asignatura o la cifra de abandonos de tal estudio. Los números
no deben ser un secreto, salvo excepciones aprobadas explícitamente.

c) La arbitariedad, excluida de raíz. La administración debe otorgar
certeza y confianza a las personas que actúen de acuerdo a la
legislación vigente, frente a cambios normativos o de criterio que no
sean razonablemente previsibles.

d) Debe garantizar que las medidas adoptadas son proporcionales al
objetivo que se persigue. En particular, evitarán imponer cargas cuando
no sean
razonables con relación al objeto perseguido.

e) Deberá proteger la buena fe y tratar de ganarse la confianza de
los usuarios y ciudadanos. Se regirá por la celeridad y la respuesta con
plazo y, si fuera
imposible, avisará al afectado de los motivos de la demora.

f) Sobre el principio de ser austeros en el gasto y ambiciosos en
los objetivos, se analizará cada euro que pudiera tener un mayor
beneficio social,
intelectual o económico aplicado a otro concepto.

g) La innovación y la calidad serán ejes prioritarios. El funesto
"así es como lo hemos hecho
siempre" no podrá ser el motivo fundamental de las decisiones. La
calidad exige examen continuo y afán de mejora.

h) Por unos foros de discusión públicos y en los diferente niveles, con
respeto y espacio acorde para las críticas.

Universidad de Zaragoza, 5 de abril de 2011

1 comentario: